¿Qué complicaciones respiratorias y oculares se presentan?
Quienes padecen esta sensibilidad suelen experimentar cuadros clínicos severos como la rinitis alérgica y la conjuntivitis alérgica, caracterizados por congestión nasal, lagrimeo y estornudos frecuentes. Si las esporas alcanzan las vías respiratorias inferiores, es habitual que se desarrolle o empeore una condición de asma alérgica, la cual se manifiesta mediante una persistente tos alérgica y sibilancias. Cuando la inflamación en las cavidades nasales se vuelve recurrente debido a la exposición continua en el hogar o la oficina, el paciente puede evolucionar hacia una sinusitis alérgica.